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Posts Tagged ‘Gap tecnológico’

¿Que hay de nuevo en la nube-cloud?


No hay nada nuevo, tan solo la últimas versiones de lo ya existente que nos lo venden como se hace con los coches, mismo concepto con diversas mejoras sobre la velocidad, el control, los frenos , los accesorios mas o menos estándar y luego a tunearlo, en la mayor parte de las ocasiones con lo que verdaderamente se necesita y sin poder cambiarlo por lo que nos obligan a coger.
Digamos que la cloud es un forma de empaquetar todo lo ya existente, de mejorar los conceptos de los Data Center de las estructuras cliente servidor etc.. Es decir no hay innovación, ni creatividad y si el acoplamiento de las distintas ventajas de los últimos desarrollos de las redes, servicios y aplicaciones y también y no menos importante el cambio en los ofertantes de la cloud.
La cloud es la puesta de largo de un nuevo escenario en el que los artistas son polivalentes, todos hacen de todo y todos quieren ser la estrella del espectáculo.
Al igual que en las artes dramáticas, el envoltorio y la promoción, juegan un papel primordial en el posicionamiento y en el éxito de carrera artística en nuestras TIC, han tenido que diseñar un nuevo decorado ajustado a los artistas para dar la batalla por el control de la audiencia
El outsourcing o subcontratación, milagrosa palabra por la que se incrementa el número de intermediarios, la dispersión del conocimiento y la excelencia se mide solo en base a la ganancia económica de cada “deal”, como si cada gag se valorara en función de las risas del público y se despreciara el sentido global de la obra interpretada.
Bien, la batalla ha empezado y sin piedad, al igual que ofrecieron un mundo maravilloso de burbujas, ahora se nos habla de ventajas económicas, no cuantificadas y aplicables solo a una pequeña parte de la realidad económica, que en todo caso es la única que le interesa.
La cloud externa, no llegara a las pymes españolas, porque no tienen capacidad para asumir unos costes de los que no derivan ventajas superiores a las que ya tienen. De nuevo nos sentimos felices de encontrar una área de desarrollo marketiniano que profundiza en el gap tecnológico de nuestras empresas y en la capacidad competitiva genera.
¿Podrá la Administración, compensar a esta pymes con un plan, no de apoyo, sino de creación de infraestructuras cloud? No nos perdamos el siguiente capítulo de la Cloud y estos señoritos en las nubes, para variar.

Aviso a navegantes. Donde está el negocio para los ofertantes? recordemos los malos números de HP y si a esos números les ponemos el símbolo cloud en vez del $, lograríamos satisfacer al NASDAQ? No, el chollo a mi parecer está en la formación del precio de los servicios cloud, donde aprovecharan para despistarse de los reguladores (bueno eso es fácil, ya deben estar mirando hacia otro lado)

Pelea de Gallos


Que falta de perspectiva¡¡¡¡

Mientras Japón entra en estado de shock, porque la brutal actividad de la naturaleza nos recuerda que estamos desarmándonos frente a ella y que no nos ponemos de acuerdo, para conjugar calidad de vida con la esquilmación de sus recursos, el Sr. Alierta, clama contra sus competidores, por que quieren sustituirle, porque quieren ser los líderes mundiales o “tout simplement” porque quieren ganar dinero? ¿Qué más nos da a todos la posición hegemónica de unos o de otros? ¿Cuál es la característica que les diferencia?  ¿Qué valor aportan al desarrollo armónico de nuestra sociedad global? ¿Quién es capaz de reducir el gap tecnológico e incorporar a los ciudadanos, en masa, al uso y disfrute de la ventajas de las nuevas tecnologías?
!Que más da quien, como, cuando y donde se pueda uno bajar, la música, las películas, los vídeos, las fotos, los foros reality show, las intervenciones disparatadas y provocadoras, la información sin base¡…. !!!Que más da¡¡¡ . El Tsunami natural -lo que no puede ser, no puede ser y además es….- se acerca y la gente, mientras tanto, cazando moscas y los jefes pegándose por el pastel. !!Que nos importa¡¡ ¿Son las redes sociales las que nos harán salir del bache actual?
Recordemos el símil de la Torre de Babel para cuando tengamos que solucionar los desequilibrios actuales, que llaman desesperádamente a un Tsunami mucho mas destructivo.
Del capital humano y de su desarrollo, que es lo que interesa, ya hablaremos cuando tengamos claro el contenido de ese concepto “capital”.

 

Nuestra Sociedad del Conocimiento


La reacción al cambio, la puesta en análisis de la practica cultural, la exploración de los bordes de la percepción de los sentidos, los atavismos…… no son otra cosa que el reflejo de la inseguridad del individuo fuertemente ligada al desarrollo intelectual alcanzado.
Las sociedades se caracterizan por el recurso a lo inexplicable para controlar a sus integrantes y asegurar su control por parte de una minoría. Nada ha cambiado en nuestro entorno, salvo el lenguaje empleado. La tierra prometida, hoy es la, profusamente utilizada por políticos, tecnólogos, educadores…. , Sociedad del Conocimiento y por extensión la llamada Sociedad de la Información.
De la primera, cabría preguntarse si es una capacidad intrínseca al individuo para alcanzar ese “conocimiento” y desarrollarlo/transformarlo o si se trata de algún programa de estudios universalmente aceptado como “lo que hay que saber”.
En nuestro anterior comentario, considerábamos un paso previo, el punto de partida de cada sociedad, el gap educacional/tecnológico, para poder definir cualquiera de las dos acepciones y sobre el cabe preguntarse:

  • Hacia donde dirigir nuestra capacidad intelectual
    • Conocimientos específicos universalmente aceptados,
    • Conocimientos basados en la necesidades propias del modelo social propio
  • Quien lidera los procesos de cambio. Si es que existe esa capacidad autónoma

Sin entrar en más detalles, nos hacemos eco de un artículo escrito por Esteban Hernández, en el que se hace eco de la inexplicable y sin embargo “verdad absoluta” Sociedad del Conocimiento y apunta la necesidad de denunciar ese marketing/mentira y modificar el del rumbo en el que, la mediocridad de los dirigentes, el miedo, en propios y extraños, generado por su incapacidad y los intereses espúreos de quienes florecen económicamente con la venta de bulas, inciensos, accesos a las tribus elegidas y sobre todo al control de los flujos económicos, estamos embarcados y que condicionan el desarrollo y crecimiento de nuestras sociedades, condenándolas a un retroceso comparativo, que en el caso español parece más que evidente. El artículo apunta también al modelo de educación, actual, como rémora del desarrollo mínimo necesario.
En primer lugar el cambio tiene que pasar por la adaptación de las transformaciones, en nuestro caso hablamos de la tecnológicas, a la verdadera y real actividad que nos circunda.
Acceder a la excelencia del conocimiento de la necesidades que nos rodean. A lo largo de la Hª de la Humanidad, esta, ha crecido sobre la base de la integración en la sociedad de forma plena, de los conocimientos adquiridos y no solo por y para una elite. Después de años de la llamada Sociedad de la Información cual es el nivel de integración social en España???? Baja; interesadamente baja?? y sobre todo comparativamente baja. No se trata de bajarse películas ni de la utilización de las redes sociales sino de la presencia de las utilidades y ventajas de la nuevas tecnologías, en el día a día de los ciudadanos, como precepto necesario para el cambio de la cultura existente.
Todavía ayer para una gestión oficial relacionada con el coche, tuve que usar el fax……., sin comentarios¡.
El artículo reseñado describe, claramente, esa corrupción largamente instalada en nuestra sociedad en la que lo anunciado, nada tiene que ver con lo ofrecido y menos aún con la satisfacción necesaria de una sociedad en peligro de caer en el subdesarrollo de la no cualificación y valor añadido de su oferta de trabajo.
No hay mejor política social que la que es capaz de reforzar las capacidades en el tiempo, el resto fluctúa alrededor de la beneficencia que no tiene nada que ver con la buena ciencia.

¿Dónde están lo parámetros de riqueza de la Red?


Hace dos días, en el XIII Encuentro del sector de las TIC organizado por APD y en el que se abordó la estrategia digital española, el ponente de Ericsson, Ingemar Naeve, puso el dedo en la llaga, al señalar el bluff de las estadísticas de la red. ¿Qué porcentaje se dedica al ocio y cual a la generación de valor añadido?.

¿No estaremos perdiendo el tren y la cabeza, a la hora de manifestar nuestro entusiasmo, con crecimientos que nada aportan al desarrollo sostenible del sector y de la economía en general?.
Abramos a la discusión pública, los efectos positivos que tendría una sociedad plenamente incorporada a la sociedad de la Información y no solo del ocio.

¿Quién está interesado en retrasar la plena incorporación social en el uso de las capacidades de las TIC?. No vale hablar de la modernización de las administraciones cuando el resultado, endogámico, no se refleja en su relación con el administrado. Ejemplos como del DNI electrónico, sobran para decir que el interés político está en ………….Que aburrimiento, siempre están en el mismo sitio¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

¿Qué es más nefasto el gap tecnológico/educacional o el de la renta? ¿Cómo se relaciona y se perpetúa el uno por el otro? Es fácil en este punto hablar del despilfarro de un país que rechaza el esfuerzo, el conocimiento, la responsabilidad y el riesgo empresarial y que tiene en sus representantes políticos el paradigma de estos males.

Sin capital humano, homologable en conocimiento, formación y experiencia, a los países más avanzados, la recuperación no es posible. La falta de cultura TIC y el bajo nivel de oportunidades de investigación, desarrollo y experiencia profesional en nuestra sociedad, es la mayor dificultad para que España salga de la crisis y para que el sector TIC tenga personalidad propia.

No soy ajeno a la necesidad de tapar las deudas producidas por las juergas y estafas (eso es lo que son los productos financieros sin valor intrínseco – el tocomocho) del sector financiero, pero el futuro no está en salvar los pelotazos de los responsables de ese descalabro, sino en apostar por los motores del desarrollo.